viernes, 3 de octubre de 2008

Grito en espera

Esperaba que aquella cuerda,
eterna y tensa cuerda insondable,
lazo entre los mundos dorados
y las siluetas informes
que buscan un techo,
al fin se corte, se desmorone
en un brusco trance
efímero, quizás endeble,
pero real.
Ante miles de testigos
hábilmente indiferentes.
Ante volcanes de furia,
de miedo y de culpa.
De leyes demagogas
y brazos hambrientos.
Esperaba que al menos
el equilibrista se estreche
para abrazarse al suelo
atestado de muertos y perdedores
y mezclarse con ellos,
conocer sus primaveras secas
y los espacios cerrados
donde no encuentra salida
la agonía del tiempo
que suplica venganza,
tal vez solo justicia...
solo un poco de agua fresca
un peso más leve en la cruz
un suplicio no tan amargo
una gota de la ambrosía de los dioses
un grito sublime que calle
los graves tormentos morales
que corte la cuerda
si ya no tolera
el infame equilibrio
si ya no resiste
esta aún impune espera.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

las mariposas me persiguen
mientras recorro el corto camino
hacia el infierno.
luchando contra la corriente
de fuego y lava que no hace
mas que suturar mis heridas.

Pero la más dolorosa de todas
no se cierra ni con el fuego del averno;
ni con el alcohol de un bar.

Esta herida ha dejado de sangrar
en el aqueronte se quiere ahogar...

allí sola se cerrará
pero se que en ese momento
el dolor no me dejará pensar
en otra cosa más que
en las mariposas.

Ladrón de Guevara dijo...

Gracias por la visita, y créame cuando le digo que no es cortesía hablar bien de sus versos.

Me ha gustado mucho el poema y la profundidas de este.

Un saludo.

s u n ~ dijo...

muchas gracias por la visita. y si todo lo publicado en este blog es de su autoría, permítame felicitarlo: es todo muy muy bonito.



salú.

Alatriste dijo...

Gracias por visitarme compañero y mucha suerte para tu blog, pues ya veo que estás comenzando como quien dice. Fue un placer leer tus palabras, que me gustaron mucho como buen aprendiz de poeta que soy. Confío en saber más de ti próximamente. Un abrazo fuerte.